Ecatepec, Méx.- 28 de abril del 2026.- Francisco aún recuerda aquella llamada que cambió todo. Se encontraba en Poza Rica, Veracruz, cuando vecinos de la calle Cerrada Texcoco, en la colonia Luis Donaldo Colosio de Ecatepec, le avisaron lo impensable: su hermano Arturo de los Santos y su sobrina Michel Rocha habían desaparecido.
“Dicen que fueron cuatro chavos armados, a bordo de una camioneta blanca sin placas, quienes se los llevaron”, relata con la voz entrecortada. Sin pensarlo dos veces, emprendió el viaje de regreso al Estado de México con la esperanza de encontrar respuestas.
Arturo, de 43 años, había trabajado como guardia de seguridad en Jaltenco. Después dejó ese empleo para dedicarse al mototaxi y al comercio. Michel, de apenas 20 años, llevaba solo tres días en tierras mexiquenses. Había salido de Veracruz en busca de nuevas oportunidades. “Desgraciadamente le tocó la mala suerte”, lamenta Francisco.
Al llegar, comenzó una lucha contra el tiempo. Dos días después presentó la denuncia para que se emitieran las fichas de búsqueda. El 13 de enero, policías de investigación acudieron al domicilio en busca de pistas.
Sin embargo, surgió un detalle inquietante. Una cámara de seguridad particular, que pudo haber captado el momento exacto de la desaparición, tenía un tramo de grabación eliminado. Según Francisco, desde las 6:40 de la tarde desapareció el registro y la imagen reapareció hasta las 8 de la noche. “Los oficiales se dieron cuenta, pero no han hecho nada”, denuncia.
El caso se volvió aún más oscuro cuando Elíseo Pérez, señalado como el único testigo de los hechos y quien aseguró haber sido agredido ese día, también desapareció el 22 de enero. De acuerdo con versiones, habría sido privado de la libertad por las mismas personas y en la misma camioneta blanca.
Hoy, Francisco asegura caminar entre la incertidumbre y el dolor. Dice no conocer avances claros en la investigación y reclama falta de información por parte de las autoridades. Aun así, no se rinde. Sigue tocando puertas, pidiendo apoyo y aferrándose a una sola esperanza: encontrar con vida a sus familiares.


