CDMX.- 10 DE SEPTIEMBRE DEL 2025.- Desde muy temprana hora, al menos una docena de creyentes del señor de la misericordia salen de sus casas para colocar los cuetes con los que el santo será recibido en la iglesia.
Este año, como todos los anteriores, bajo las primeras luces de la mañana “los amigos del señor de la misericordia” llegan a las canchas de fútbol ubicadas en el cruce del eje 10 y la avenida aztecas. Con cerca de 12 docenas de cuetones, que compraron haciendo la coperacha entre todos los del grupo.
No se tardan mucho en saludarse, pues su trabajo es largo: colocar con seguridad el riel de donde saldrán proyectados los fuegos artificiales; mientras unos van limpiando los fierros, otros amarran los tubos de metal, así mismo, un par más van haciendo las divisiones. Cuando el riel queda listo, entre todos se pasan los montones de petardos, que van poniendo de uno en uno, en estos tubos.
La primera “vuelta” es la más tardada, es cerca de una hora y media la que tardan en estar listos. Cuando todas las hileras se ven repletas de cuetones solo queda brindar y esperar con calma a que llegue el señor de la misericordia.
La espera duró otra hora, entre la que el grupo se toma una Chela y plática de su vida, sin dejar de estar atentos a la iglesia, pues con escuchar la primera campanada todos tienen que estar listos para recibir a su santo.
Esta vez, la primera campanada fue cerca de las 13:10, el campanario no dejo de sonar por al menos 10 minutos, para cuando este paro, no tardo ni un minuto para que el primer cuete estuviera en el aire, fueron al menos 4 minutos de sonido intenso, uno tras otro iban saliendo disparados hacia el cielo, el cuetero, no se puede distraer, pues si su hilera se corta tiene que correr a prenderla de nuevo.
Cuando todos los proyectiles se acaban, tienen menos de 40 minutos para volver a estar listos. Todos cooperan, el proceso vuelve a empezar: esta vez no hay tanto tiempo, así que el trabajo se duplica.
Luego de unos 40 minutos, todo está preparado. Otra vez la tensión, vuelve la espera de las campanadas, ahora ya no reciben a su santo, en este caso lo despiden. Al filo de las 14 horas empiezan las campanas, todos se preparan, sacan celulares y comienzan a grabar, unos segundos después el cielo se llena de humo negro por 5 minutos, luego, vuelve el silencio, todos se miran y aplauden.
En menos de dos horas, el grupo habrá quemado aproximadamente 12 “gruesas”, que es como se le llama al conjunto de petardos. En menos de dos horas, habrán quemado cerca de 50 mil pesos en fuegos artificiales para festejar la llegada de seños. Esta tradición lleva años en el barrio de los reyes Coyoacán, y cada vez se suman más devotos a la quema y la convivencia, aunque algunos de los más jóvenes se preguntan año con año si esa tradición se podrá preservar cuando sus padres mueran.


